El Pozo Luis Vives: pasado y presente de un patrimonio hidráulico esencial en Alberic
En el corazón de Alberic (Valencia) se alza una infraestructura que ha acompañado a la localidad durante generaciones: el Pozo Luis Vives, una joya hidráulica de más de un siglo de historia que continúa garantizando el abastecimiento de agua potable a miles de vecinos.
Desde 1924, año grabado en la fachada de su depósito, el pozo forma parte esencial del sistema de suministro municipal y representa la unión entre patrimonio histórico y servicio público.
Un referente en el abastecimiento de Alberic
El servicio de agua potable y alcantarillado de Alberic, gestionado por Aqlara Ciclo Integral del Agua, garantiza el suministro a más de 5.000 usuarios a través de una red de 75 kilómetros.
El municipio dispone de tres fuentes de captación diferenciadas:
- El Pozo Luis Vives, principal fuente de abastecimiento.
- El agua procedente de la Acequia Real del Xúquer, tratada en la planta municipal.
- El aporte complementario de Agua en Alta, que comparte con los municipios de Benimuslem y Massalavés.
De todas ellas, el Pozo Luis Vives aporta cerca del 45 % del volumen de agua consumido en Alberic, con un caudal medio de más de un millón de litros de agua al día.
El depósito asociado tiene una capacidad de 1.600 m³, lo que permite asegurar la continuidad del suministro en todo el término municipal.
Una obra hidráulica singular y visitable
El Pozo Luis Vives no solo destaca por su función, sino también por su valor arquitectónico y patrimonial. Su profundidad alcanza los 35 metros y su diámetro es de 4 metros, lo que lo convierte en una infraestructura excepcional dentro de su tipología.
Una de sus características más llamativas es su escalera de caracol metálica, que desciende en espiral hasta casi el nivel del acuífero, a unos 28 metros de profundidad. Gracias a las últimas actuaciones de restauración, hoy es posible acceder de forma segura para visitas e inspecciones técnicas, convirtiendo el pozo en un espacio único donde se aprecia la arquitectura industrial del agua.
La instalación se alimenta del acuífero Plana de Valencia Sur, una reserva natural de gran pureza y excelente estado de conservación, lo que permite disponer de un agua de calidad prácticamente lista para el consumo.
Restauración y mejora de una infraestructura centenaria
El paso del tiempo y las condiciones de humedad propias del entorno subterráneo hacían necesaria una intervención integral.Durante 2019, Aqlara y el Ayuntamiento de Alberic ejecutaron una restauración completa de la infraestructura con una inversión superior a 60.000 euros, destinada a distintas mejoras:
- Renovación de la bomba de extracción y dotación de un equipo de reserva ante posibles averías.
- Refuerzo estructural del pozo y de la caseta que lo alberga.
- Reparación de las paredes, escalera y barandillas, garantizando la seguridad de los accesos.
- Renovación del sistema eléctrico y de alumbrado, incluyendo iluminación de emergencia.
- Pintura y acondicionamiento general del interior y exterior del edificio.
Además, se mejoró la sectorización de la red de distribución del municipio mediante la instalación de válvulas de corte en los nudos principales. Esto ha reducido los tiempos de respuesta ante averías y ha minimizado las afecciones a los usuarios.

Antes y después del Pozo Luis Vives: más de un siglo de historia renovado por Aqlara.
Patrimonio vivo del ciclo del agua
El Pozo Luis Vives es hoy un ejemplo de cómo la innovación y la conservación del patrimonio hidráulico pueden convivir para asegurar un servicio público esencial.
El Ayuntamiento de Alberic prepara, con el apoyo de Aqlara, visitas guiadas y exposiciones para mostrar la importancia de esta obra hidráulica y acercar a la ciudadanía el valor histórico y técnico de una infraestructura que sigue en pleno funcionamiento.
Cuando algo tan cotidiano como abrir el grifo y obtener agua potable se normaliza, olvidamos el esfuerzo y la ingeniería que lo hacen posible. Por eso, en Aqlara seguimos trabajando para preservar y divulgar el legado del agua, combinando la eficiencia operativa con la puesta en valor de nuestro patrimonio común.


