modelo conciliación renovación certificación efr

Aqlara consolida su modelo de conciliación con la renovación de la certificación efr

En un sector históricamente marcado por la operativa en campo, los turnos y la presencialidad, avanzar en conciliación no es un reto menor. Por eso, la obtención de la certificación efr para toda la plantilla de Aqlara Infraestructuras supone mucho más que un reconocimiento externo: es la confirmación de una forma de trabajar que pone a las personas en el centro, incluso en contextos de alta exigencia técnica.

Tras una auditoría externa independiente realizada en enero de 2026, Aqlara Infraestructuras ha logrado extender su modelo de conciliación a la totalidad de la organización, con presencia en todo el territorio nacional y más de 20 centros de trabajo. Un hito que refuerza su posicionamiento como empresa referente en gestión responsable de personas dentro del sector del agua.

De las políticas al día a día

Uno de los aspectos más relevantes del proceso de certificación ha sido constatar que la conciliación en Aqlara Infraestructuras no se queda en un marco teórico. El modelo está integrado en la operativa diaria y es conocido, utilizado y valorado por la plantilla con total normalidad.

La auditoría refleja una percepción claramente positiva, situando a la compañía por encima de la media del sector en materia de conciliación. Un resultado que se apoya en el respaldo visible de la Dirección y la implicación activa de los mandos intermedios, clave para que las medidas se apliquen de forma real y coherente en todos los niveles de la organización.

Un modelo que ha evolucionado con la organización

El informe de certificación pone de manifiesto también la evolución que ha experimentado Aqlara Infraestructuras en los últimos años. La compañía ha pasado de un enfoque limitado a un sistema estructurado y en mejora continua, ampliando progresivamente su catálogo hasta superar las 40 medidas activas.

Estas medidas abarcan ámbitos como la flexibilidad organizativa, el apoyo a las familias, la igualdad de oportunidades y el desarrollo profesional, adaptándose a la diversidad de realidades que conviven en una empresa con alta dispersión geográfica y perfiles muy distintos.

Escucha, participación y cultura de confianza

Otro de los factores destacados en el proceso ha sido el alto grado de participación de la plantilla en los mecanismos de escucha interna y evaluación del modelo. Esta implicación refleja una cultura corporativa basada en la confianza, donde las personas se sienten parte del proyecto y con capacidad real de aportar a su mejora.

La conciliación en Aqlara Infraestructuras no se entiende como un beneficio aislado, sino como un elemento integrado en su forma de gestionar equipos y de construir relaciones laborales sostenibles a largo plazo.

Un paso más hacia un modelo empresarial sostenible

En un sector tradicionalmente asociado a estructuras rígidas, la obtención de la certificación efr para toda la plantilla sitúa a la compañía entre el reducido grupo de empresas del agua que han logrado implantar políticas avanzadas de conciliación de forma estructurada y certificada.

Este reconocimiento consolida una visión empresarial que vincula la excelencia técnica en la gestión del ciclo integral del agua con un modelo sostenible, en el que competitividad, atracción de talento y bienestar de las personas forman parte de una misma estrategia.

En Aqlara, la conciliación no es un punto de llegada, sino un compromiso de mejora continua que se construye día a día, entre todos y todas.