Entrevista al director de Relaciones Institucionales de Aqlara

Abdón Acevedo, Aqlara: «La confianza de las administraciones se construye con resultados y capacidad de respuesta»

El director de Relaciones Institucionales de Aqlara analiza la transformación del sector del agua, la evolución de la colaboración público-privada y los retos que marcarán su futuro

A lo largo de las últimas tres décadas, la gestión del agua ha experimentado una profunda transformación. Las exigencias técnicas y medioambientales han aumentado, las infraestructuras se han vuelto más complejas y las administraciones necesitan contar con organizaciones capaces de ofrecer respuestas cada vez más especializadas.

Abdón Acevedo, director de Relaciones Institucionales de Aqlara, ha vivido esta evolución desde dentro. Sus 31 años de trayectoria en la compañía le han permitido conocer distintas áreas del negocio y comprender cómo han cambiado las necesidades de las administraciones, los municipios y la propia ciudadanía.

Hablamos con él sobre el papel de las relaciones institucionales en un sector ligado a la prestación de servicios esenciales, la evolución de Aqlara y los desafíos que definirán la gestión de las infraestructuras hidráulicas durante los próximos años.

Llevas más de tres décadas trabajando en el sector del agua. ¿Cómo has evolucionado durante este tiempo?

El cambio ha sido muy importante. El sector se ha profesionalizado, ha incorporado nuevas capacidades técnicas y ha tenido que adaptarse a un marco normativo cada vez más exigente. También ha crecido la conciencia sobre la importancia de gestionar el agua de manera eficiente y de preparar las infraestructuras para escenarios que hace unos años no tenían el mismo peso en la planificación.

La tecnología nos permite disponer de más información y tomar mejores decisiones, pero también nos exige contar con equipos más especializados y mantener una actualización constante.

A pesar de todos estos cambios, hay una cuestión que permanece: gestionamos servicios esenciales para la ciudadanía. Esa responsabilidad debe estar siempre presente, independientemente de las herramientas que utilicemos o de cómo evolucione el sector.

¿Qué papel desempeñan las relaciones institucionales en una compañía como Aqlara?

Nuestro trabajo consiste, ante todo, en escuchar y comprender las necesidades de las administraciones y de los organismos con los que colaboramos.

Las relaciones institucionales no pueden entenderse únicamente como una labor de representación. También implican conocer los territorios, entender el funcionamiento de las instituciones y facilitar una comunicación clara entre todas las partes implicadas en un proyecto.

En un sector como el nuestro, donde intervienen criterios técnicos, normativos y de servicio público, es fundamental que exista una interlocución fluida. Esto permite anticipar necesidades y generar relaciones de confianza que se mantengan en el tiempo.

¿Qué esperan actualmente las administraciones de las empresas que gestionan infraestructuras y servicios públicos?

Esperan contar con organizaciones solventes, capaces de cumplir sus compromisos y de responder cuando surge una dificultad.

Las administraciones trabajan en un contexto muy exigente. Deben garantizar la continuidad de servicios básicos, cumplir con nuevas normativas y planificar inversiones en infraestructuras que, en muchos casos, requieren actuaciones a largo plazo.

Por eso necesitan compañías que, además de ejecutar correctamente un contrato, aporten conocimiento y capacidad de adaptación. No se trata únicamente de prestar un servicio, sino de comprender qué necesita cada territorio y ayudar a encontrar la solución más adecuada dentro del marco establecido.

¿Cómo se construye una relación de confianza con una administración pública?

La confianza no se consigue con una acción concreta. Se construye en el día a día, cumpliendo los compromisos adquiridos y manteniendo una comunicación transparente.

También es importante saber explicar las dificultades cuando aparecen. En la gestión de infraestructuras complejas pueden surgir incidencias o situaciones imprevistas. La diferencia está en cómo se afrontan, en la rapidez con la que se actúa y en la claridad con la que se informa.

Las relaciones duraderas se basan en la coherencia. Cuando una administración comprueba que detrás de una compañía hay equipos preparados y una voluntad real de servicio, se genera una confianza que va más allá de un proyecto determinado.

Aqlara ha ampliado de forma significativa su presencia en el territorio nacional. ¿Qué supone este crecimiento desde el punto de vista institucional?

Estar presentes en más territorios amplía nuestra experiencia y nos permite conocer realidades muy distintas. Actualmente, Aqlara desarrolla su actividad en 11 comunidades autónomas, y cada una presenta unas necesidades, una estructura administrativa y unas características propias.

No es lo mismo trabajar en una gran ciudad que en un pequeño municipio, ni gestionar una infraestructura concreta que participar en un servicio que integra distintas fases del ciclo del agua. Esa diversidad nos obliga a escuchar y a adaptar nuestra forma de trabajar.

Crecer no debe significar alejarse del territorio. Al contrario, debe permitirnos disponer de más capacidades para ofrecer respuestas cercanas y adecuadas a cada contexto.

¿Qué aporta la integración de Aqlara Infraestructuras al conjunto de la compañía?

Aqlara Infraestructuras refuerza la capacidad del grupo para abordar proyectos relacionados con la construcción, la explotación y el mantenimiento de infraestructuras hidráulicas.

Esta integración permite reunir bajo una misma visión capacidades que antes podían percibirse de manera más separada. La gestión de los servicios, la ingeniería y el conocimiento operativo están estrechamente vinculados, por lo que trabajar de forma coordinada nos ayuda a ofrecer soluciones más completas.

Además, contamos con equipos y centros de trabajo distribuidos en distintos puntos de España. Esto mejora nuestra capacidad para responder sobre el terreno y facilita el intercambio de conocimiento entre profesionales con experiencias muy diversas.

¿Cuáles consideras que son los principales retos que afrontará el sector durante los próximos años?

Uno de los grandes retos será adaptar las infraestructuras a una realidad climática más exigente. Los periodos de sequía y los episodios meteorológicos extremos obligan a mejorar la planificación y la capacidad de respuesta.

También será necesario afrontar la renovación de instalaciones y redes que llevan muchos años en servicio. Para ello hará falta priorizar inversiones y plantear actuaciones con una visión de largo plazo.

La digitalización tendrá un papel relevante, pero debe estar siempre orientada a mejorar la gestión. Incorporar sensores, sistemas de monitorización o herramientas de análisis solo tiene sentido si nos permite anticipar incidencias, utilizar mejor los recursos y tomar decisiones más precisas.

Todo ello deberá abordarse, además, en un entorno regulatorio cada vez más exigente y con necesidades muy diferentes entre territorios.

Después de más de 30 años en la compañía, ¿cómo imaginas la Aqlara del futuro?

Imagino una compañía con una presencia nacional cada vez más consolidada, capaz de abordar proyectos de mayor complejidad y de seguir siendo un colaborador fiable para las administraciones.

El crecimiento debe ayudarnos a sumar capacidades, integrar conocimiento y mejorar nuestra respuesta, pero sin perder la cercanía ni la forma de trabajar que nos ha permitido construir relaciones duraderas.

El futuro de Aqlara dependerá de nuestra capacidad para anticiparnos a los cambios y continuar ofreciendo soluciones que respondan a las necesidades reales de los territorios. En un sector que gestiona servicios esenciales, la confianza seguirá siendo uno de los activos más importantes.