Aqlara activa su décima planta fotovoltaica, la tercera en la Comunidad Valenciana
En línea con su firme compromiso con la sostenibilidad y la mejora de la eficiencia energética, Aqlara ha culminado con éxito la instalación de una nueva planta fotovoltaica para autoconsumo en el pozo-depósito de Cañada Palletas, situado en el término municipal de Requena (Comunidad Valenciana). Esta actuación se enmarca en la estrategia de la organización para avanzar hacia un modelo de gestión más respetuoso con el medioambiente, basado en el uso responsable de los recursos y en la integración de tecnologías limpias en sus procesos operativos.
El proyecto ha sido financiado íntegramente con fondos propios y la instalación se ha llevado a cabo en la cubierta del depósito y en zonas anexas, optimizando así el uso del espacio disponible. Esta ubicación permite una captación solar eficiente durante todo el año y se adapta a las características técnicas del entorno. El objetivo principal de la actuación es reducir de manera significativa el consumo energético asociado a las tareas de extracción y bombeo de agua, uno de los principales costes operativos en instalaciones de este tipo.
La planta solar cuenta con una potencia pico instalada de 110,7 kilovatios (kWp) y está compuesta por un total de 180 módulos bifaciales de última generación. Estos paneles, con tecnología monocristalina y 132 celdas por unidad, alcanzan una potencia unitaria de 615 vatios pico (Wp). Al tratarse de módulos bifaciales, son capaces de captar no solo la radiación solar directa, sino también la luz reflejada por las superficies circundantes, lo que incrementa notablemente su rendimiento energético en comparación con soluciones convencionales.
Desde el punto de vista estructural, se ha optado por un sistema de soporte fijo de aluminio, anclado a la cubierta del depósito y con cimentación en las zonas colindantes, garantizando así la estabilidad de la instalación y su durabilidad a largo plazo. La energía generada es gestionada mediante inversores trifásicos de alta eficiencia, que aseguran una conversión óptima de la corriente continua en corriente alterna para su uso inmediato. Además, la instalación incorpora un avanzado sistema de monitorización en tiempo real que permite supervisar de forma continua la producción energética, el consumo y el ahorro logrado. Esta plataforma de gestión energética facilita un control preciso y una toma de decisiones informada para maximizar el rendimiento de la planta.
La conexión eléctrica se ha diseñado para el autoconsumo instantáneo, sin vertido a la red, en cumplimiento con la normativa vigente. La energía producida se inyecta directamente en el cuadro general de baja tensión del pozo, abasteciendo de forma directa las necesidades energéticas del sistema de bombeo.

Energía limpia con un mantenimiento mínimo en instalaciones sostenibles
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su elevada eficiencia energética. Gracias al elevado grado de autoconsumo y al diseño optimizado de la instalación, la planta generará energía limpia con un mantenimiento mínimo, lo que se traducirá en importantes beneficios ambientales a medio y largo plazo. Además, esta instalación contribuirá de forma directa a la disminución de las emisiones de CO₂, reforzando así el compromiso medioambiental de Aqlara mientras gestiona el ciclo integral del agua.
Con esta nueva actuación en el pozo-depósito de Cañada Palletas, la compañía no solo mejora la eficiencia de sus infraestructuras, sino que consolida su red de instalaciones energéticas sostenibles, alcanzando un total de diez plantas fotovoltaicas a nivel nacional. En la Comunidad Valenciana, esta nueva instalación se suma a las ya operativas en Pobla Llarga y Loriguilla, convirtiéndose así en la tercera del territorio.
El compromiso de Aqlara con un modelo energético más limpio y eficiente también se refleja en otras instalaciones repartidas por todo el país, desde estaciones de tratamiento como las de Cedillo, Herrera de Alcántara o Salorino, hasta depósitos y pozos situados en municipios como Almodóvar o Biescas, donde la energía solar ya forma parte del día a día de la gestión del agua.




